Entrevista · Energía
Vera Phipps, de NRGsurf, sobre IA, economía conductual de la energía y el futuro de la energía distribuida
En esta entrevista para the nech hablé con Vera Phipps, de NRGsurf, sobre un ámbito del sector energético que hasta hace poco era bastante de nicho y que ahora gana peso estratégico con rapidez. La conversación giró en torno a la gestión energética con IA, la economía conductual de la energía, los vertidos solares (curtailment), los sistemas de energía distribuida y el vínculo cada vez más estrecho entre las renovables y la infraestructura de computación.
La conversación fue mucho más allá de la historia de una empresa. Hablamos de cómo nació NRGsurf, qué distingue su enfoque, cómo evalúa el equipo los nuevos mercados, por qué Estados Unidos se ha convertido en una de sus principales líneas estratégicas y por qué la siguiente fase de la transición energética dependerá no solo de la nueva capacidad de generación, sino también de lo bien que aprendamos a gestionar la demanda, el comportamiento de los consumidores y la infraestructura.
Vera Phipps
La visión de Vera Phipps encaja especialmente bien con el momento actual del mercado. Su trayectoria abarca finanzas, inversiones, emprendimiento, desarrollo de startups y gestión financiera en California. Con el tiempo, su interés de largo recorrido por las energías renovables se convirtió en una implicación directa en la innovación energética, donde hoy ayuda a NRGsurf a crecer en nuevos mercados. Esta combinación de disciplina financiera, visión estratégica sobre modelos de negocio y apertura a la innovación le da una perspectiva valiosa sobre el rumbo de la energía distribuida.
De la investigación doctoral a una plataforma energética con IA
Uno de los rasgos más interesantes de la historia de NRGsurf es que la empresa no surgió como la típica startup construida alrededor de una tendencia de moda. Su base es una investigación seria. Como explicó Vera, la plataforma nació de la investigación doctoral y posdoctoral de su cofundadora, Valeria, que trabajó en Austria en economía conductual de la energía dentro de un proyecto de investigación financiado por Horizonte Europa. El algoritmo en el que se basa NRGsurf es resultado directo de ese trabajo académico.
La pregunta de partida era cómo estudiar y modificar las decisiones de los hogares sobre su consumo de energía: cuándo usan energía solar y cuándo tiran de la red, y qué combinación exacta de señales de precio, incentivos y mecanismos conductuales es realmente capaz de influir en esas decisiones a gran escala.
Este punto de partida es fundamental, porque define cómo entiende NRGsurf la creación de valor. La empresa no trata el consumo eléctrico como una cuestión puramente técnica, ni como un proceso que depende solo del precio. En su base hay una observación distinta y mucho más profunda: las personas no reaccionan igual ante las mismas señales. Los patrones de consumo dependen de los incentivos, los hábitos, el contexto y la psicología.
En palabras de Vera:
«El algoritmo no depende solo del precio o de la meteorología. Tiene en cuenta reglas demográficas y conductuales y se autoajusta de forma continua».
Esa idea se convirtió en la base de la plataforma de gestión energética con IA, que aprende de forma continua a reconocer qué funciona y qué no. Dicho de forma sencilla, NRGsurf no busca solo optimizar el reparto de la energía y aumentar el aprovechamiento de las renovables. La plataforma también intenta entender qué motiva realmente a los usuarios a cambiar su comportamiento. Y la clave está en detectar cuándo funciona mejor la automatización y cuándo es más eficaz influir en el comportamiento.
Qué hace NRGsurf en la práctica
En esencia, NRGsurf es una plataforma de gestión energética con IA para comunidades energéticas. Ayuda a gestionar el consumo eléctrico en sistemas locales, donde la producción solar, la energía de la red y distintos tipos de consumidores deben equilibrarse de una forma mucho más inteligente y eficiente.
Austria fue un primer mercado natural para la empresa, porque el despliegue masivo de contadores inteligentes en el país creó el entorno técnico adecuado para el lanzamiento. Esto permitió a NRGsurf desarrollar una capa de software que ayuda a las comunidades energéticas a coordinar mejor consumo y producción.
Desde el punto de vista comercial, el negocio ganó especial interés cuando el equipo decidió centrarse en una ineficiencia de mercado más amplia: las enormes cantidades de energía solar que se recortan cada día y que, en la práctica, se pierden.
Esta observación llevó a la empresa a pasar de la simple optimización a la monetización. En lugar de dejar que los excedentes solares se perdieran, NRGsurf empezó a redirigirlos hacia usos que generan ingresos.
En Europa, uno de los principales ejemplos de esos usos fue la recarga de vehículos eléctricos. Vera lo planteó con mucha claridad:
«Es una plataforma de gestión energética con IA que crea un arbitraje al redirigir esa energía hacia nodos que generan ingresos».
Los resultados son convincentes. Según el tipo de comunidad y las soluciones implantadas, el modelo de NRGsurf muestra una reducción del 10 al 30 % en los costes eléctricos gracias a una gestión de cargas más inteligente. Se consigue mediante la optimización en tiempo real: cuándo conviene usar energía solar y cuándo tomarla de la red, junto con un uso colectivo más eficiente de la energía producida localmente.
El modelo resuelve varios problemas a la vez. Aumenta el aprovechamiento de la producción solar, ayuda a reducir la factura eléctrica de los consumidores y genera para la empresa una participación en los ingresos de la recarga. Al mismo tiempo, muestra con claridad por qué las soluciones basadas en software pesan cada vez más en los sistemas de energía distribuida: el valor comercial a menudo no está en la generación en sí, sino en lo inteligentemente que se reparte esa energía.
Por qué la economía conductual de la energía importa al negocio
Muchas empresas tecnológicas del sector energético se centran en el hardware, el despacho técnico, la lógica del almacenamiento o la elección del momento en el mercado. NRGsurf añade otra capa cada vez más relevante: el comportamiento del usuario.
Es aquí donde la empresa se diferencia.
«El principio de la plataforma es que cada consumidor tiene una motivación distinta. Para uno, el precio será el factor clave. Para otro, el deseo de ser un consumidor más consciente».
A primera vista puede parecer un matiz menor, pero en lo comercial tiene un peso enorme. A medida que los sistemas energéticos se descentralizan y la flexibilidad gana valor, la capacidad de ofrecer a los consumidores la opción de usar la electricidad de forma más inteligente, en sus propios términos, se convierte en un activo real de mercado. La respuesta de la demanda no es solo un problema técnico. También es un reto social y conductual.
Por eso la economía conductual de la energía merece mucha más atención en el mercado actual. Ampliar la producción renovable es de importancia crítica, pero también lo es mejorar la calidad del propio consumo. Una plataforma que da a usuarios domésticos y comerciales la opción de participar de forma consciente en la optimización de la red puede extraer mucho más valor de la misma base de infraestructura.
De los vertidos solares al edge computing
El paso hacia la infraestructura de computación no fue un giro estratégico brusco para la empresa, sino una continuación lógica de la evolución de la plataforma. Cuando NRGsurf demostró que los excedentes solares podían dirigirse a puntos de recarga de vehículos eléctricos y monetizarse mediante arbitraje, el principio general quedó claro: la plataforma es, en la práctica, un mecanismo de enrutamiento de la energía recortada, en el que el nodo final puede ser cualquier carga flexible capaz de generar ingresos en el borde de la red.
La recarga de vehículos eléctricos fue el primer nodo de este tipo, pero la arquitectura de la plataforma se diseñó desde el principio para seguir ampliándose. La línea más reciente y hoy más codiciada es la computación GPU en el borde (edge GPU compute): capacidad de cálculo para cargas de trabajo de IA, situada donde realmente hay excedentes de energía.
«Analizamos la situación y vimos que, si añadimos edge computing al sistema existente, puede generar al menos tres veces más ingresos por kilovatio hora que la recarga de vehículos eléctricos por sí sola. Es una línea con necesidades de capital bastante elevadas, pero los números hablan por sí solos y la señal de demanda del mercado ya es muy difícil de ignorar».
El momento de la idea también es revelador. La demanda de computación crece con fuerza, sobre todo en EE. UU., donde la adopción de la IA se acelera en todos los sectores. Al mismo tiempo, muchas instituciones no quieren depender por completo de los grandes proveedores de nube. Bancos, empresas de ciberseguridad, entidades financieras y otras compañías que trabajan con datos sensibles necesitan a menudo recursos de computación más seguros y geográficamente más cercanos.
Vera describió la oportunidad en términos muy prácticos:
El nuevo modelo de NRGsurf se basa en usar energía solar local para alimentar infraestructura GPU. Así se reduce el coste efectivo de la computación y, al mismo tiempo, se da un uso productivo a energía renovable que de otro modo se recortaría.
«El sol alimenta esta GPU», dijo Vera. «Y eso significa que la propia computación sale mucho más barata que si fuera a un gran proveedor de nube».
Es aquí donde la propuesta de la empresa resulta especialmente interesante para el conjunto del sector energético. Ya no es solo una historia de optimización de las renovables. También es una historia de eficiencia de infraestructuras que combina generación distribuida, demanda digital, crecimiento de la IA y resiliencia local.
Por qué EE. UU. se está convirtiendo en el próximo gran mercado
Aunque NRGsurf ya tiene operaciones e ingresos reales en Europa, la empresa ve en Estados Unidos su próxima gran oportunidad de crecimiento. Según Vera, el mercado estadounidense resulta especialmente prometedor porque en él coinciden varios factores a la vez: disponibilidad de recurso solar, alta demanda de computación, una red eléctrica envejecida y una necesidad urgente de soluciones distribuidas.
«La red tiene dificultades para absorber la nueva demanda y, al mismo tiempo, tiene que modernizar una infraestructura obsoleta. En la práctica entramos en un mercado donde el problema existe aquí y ahora, y nosotros también tenemos una solución aquí y ahora».
California resulta especialmente atractiva. No solo por su sólido recurso solar o su alta concentración de empresas tecnológicas, sino también porque el equipo conoce bien ese mercado y tiene allí una red de contactos. La propia Vera trabajó muchos años en California, y eso resulta decisivo cuando el éxito de la entrada en un mercado depende de las relaciones, del momento adecuado y de la confianza.
También señaló un problema de infraestructura más amplio. En algunas regiones, los centros de datos se construyen más deprisa de lo que crece la capacidad para alimentarlos.
Estos cuellos de botella hacen que el modelo de NRGsurf sea todavía más pertinente. Cuando la infraestructura centralizada necesita años de permisos y ejecución, las soluciones distribuidas resultan atractivas no por moda, sino porque resuelven antes problemas urgentes.
Cómo evalúa NRGsurf los nuevos mercados energéticos
En la conversación también abordamos cómo decide realmente NRGsurf entrar en un nuevo mercado. La respuesta fue mucho más rigurosa que limitarse a buscar recurso solar.
Vera describió los tres factores clave que analiza la empresa: el nivel de recortes forzosos, la madurez del marco regulatorio y los tipos de consumidores.
«Miramos si hay suficiente electricidad recortada, y no solo solar. Después valoramos si existe un entorno político y regulatorio favorable y si hay suficientes consumidores con perfiles de carga lo bastante diversos como para formar una auténtica bolsa de flexibilidad».
Esta lógica es importante porque muestra con claridad cómo funciona de verdad la entrada en un mercado energético. El volumen de producción renovable instalada, por sí solo, no crea una oportunidad de mercado. Lo que importa es si se está desperdiciando energía, si la regulación permite que un modelo así funcione y si la plataforma puede integrarse con eficacia en los patrones de consumo locales.
España es un buen ejemplo de esta complejidad. Vera la calificó como uno de los mercados más difíciles de Europa, pese a su evidente potencial solar.
Al mismo tiempo, el recurso por sí solo no se traduce automáticamente en atractivo de mercado.
«Allí hay que explicar mucho y formar al mercado», añadió. «Puede que haya que incorporar socios para ofrecer una solución completa, de principio a fin, en lugar de limitarse a decir que se tiene un producto de software».
Italia, en cambio, parece hoy más práctica para entrar. «En Italia el mercado está más desarrollado. Las normas necesarias ya existen. La demanda está ahí. Solo queda sortear un poco de burocracia».
Es también un recordatorio útil para el conjunto de las empresas energéticas. Las buenas decisiones de entrada en un mercado casi nunca se basan en un único parámetro. Las mejores oportunidades suelen aparecer donde coinciden a la vez la necesidad de infraestructura, la madurez regulatoria, el ecosistema de socios y el comportamiento de los usuarios.
Una empresa de software en el ecosistema energético
Otro momento importante de la conversación tuvo que ver con el lugar que ocupa NRGsurf en la cadena de valor. La empresa no intenta abarcarlo todo. No se presenta como fabricante de hardware ni como integrador completo de tipo EPC. Su papel es la capa de software dentro de un ecosistema de socios más amplio.
«Eso es lo que hacen las empresas gestoras de comunidades energéticas. Nosotros nos centramos en la capa de software. Ellas aportan el hardware y nosotros, el software».
Estratégicamente es una posición muy meditada. En energía, las empresas no siempre necesitan controlar toda la cadena para crear el mayor valor. A menudo la mayor palanca se concentra justo en la capa de coordinación: la parte del sistema que gestiona flujos, incentivos, tiempos y monetización entre distintos activos y socios.
Ahí es exactamente donde se sitúa NRGsurf: entre la generación, la demanda de las comunidades, la infraestructura local y los usos comerciales, ayudando a convertir flujos de energía fragmentados en un sistema más coordinado.
En energía, el desarrollo de negocio sigue basándose en la confianza
Igual de reveladora fue la parte de la conversación dedicada al desarrollo de negocio. NRGsurf no se apoya en la prospección agresiva en frío como motor principal de crecimiento. La empresa crece a través de alianzas, relaciones profesionales, vínculos de consorcio y la confianza que ha sabido construir en el sector.
«Como ya trabajamos en un consorcio con bancos, empresas tecnológicas e institutos de investigación líderes de Austria, Alemania, Italia y Noruega, todo se construye a menudo a través de contactos personales y recomendaciones. En energía, donde la seguridad y la confianza no son negociables, unos socios que puedan avalar cómo trabaja uno valen más que cualquier presentación para inversores».
Esto refleja con gran precisión cómo funcionan en realidad muchos mercados energéticos. En sectores en los que intervienen eléctricas, actores de infraestructura, operadores de comunidades energéticas o sistemas regulados, la confianza es fundamental. Cuenta la trayectoria. Cuentan las recomendaciones. Cuentan las relaciones. Las alianzas energéticas complejas rara vez se construyen solo con tácticas de venta masiva.
Vera también señaló que, cuando una empresa encaja en la parte adecuada del ecosistema, el crecimiento posterior es mucho más escalable. «Tras la firma, el crecimiento es prácticamente inevitable, porque esos socios gestionan un gran número de comunidades».
Es una lección importante para cualquiera que construya un negocio en energía. En muchos casos, una vía sólida de acceso al mercado vale más que cien conversaciones débiles.
Por qué la captación de fondos sigue siendo una de las etapas más difíciles
Pese a su actividad operativa y sus ingresos en Europa, la empresa está levantando ahora una ronda semilla para financiar la entrada en el mercado estadounidense y el desarrollo del modelo de edge computing. Vera habló con franqueza de por qué esta etapa es tan difícil.
Más aún cuando parte del nuevo modelo implica infraestructura intensiva en capital. Vera señaló expresamente que las GPU distribuidas y los activos asociados requieren una lógica de financiación de proyectos (project finance), no solo una historia de startup atractiva.
Pero, más allá de la mecánica puramente financiera, también habló con mucha franqueza del lado emocional de la captación de fondos. «Lo que probablemente más desgasta es lo largo que es el proceso», dijo. «A veces se conoce a un inversor y, a partir de ahí, todo empieza a abrirse».
Esta sinceridad hace la historia todavía más convincente. En público, la captación de fondos suele presentarse como algo mucho más rápido y sencillo de lo que es. En realidad, casi siempre es un proceso largo que depende del momento adecuado, la resistencia, la claridad del relato y la perseverancia.
«Sencillamente, no se puede abandonar. Hay que seguir sonriendo y seguir adelante».
Por qué los fundadores importan tanto como la propia idea
Al final de la conversación tocamos un principio conocido pero muy importante de la inversión en fases iniciales: los inversores suelen apostar primero por los fundadores y después por la idea. Vera respondió sin dudar.
«Por supuesto. Cualquiera puede tener una idea. Pero si no se es capaz de ejecutarla, si no se tiene un equipo capaz de hacerla realidad, nada de eso lleva a ninguna parte».
En energía este principio pesa todavía más que en muchos otros sectores. Aquí los ciclos de crecimiento son más largos, el ecosistema es más complejo y la ejecución exige una combinación de competencias técnicas, comerciales y organizativas.
Vera también describió el equipo de la empresa de una forma que deja claro de dónde viene su confianza. El negocio combina la base científica y algorítmica de la cofundadora, la profundidad técnica del producto y el enfoque de la propia Vera en modelos de negocio, finanzas y crecimiento comercial.
«Yo aporto esta capa de creatividad, de creatividad empresarial, y de comprensión financiera», dijo. «Por eso creo que nos complementamos muy bien».
Es precisamente el tipo de combinación que los inversores suelen buscar en empresas tecnológicas y de infraestructura energética en fase inicial. No tanto lo interesante que suene la idea en sí, sino si el equipo tiene la amplitud y la solidez suficientes para convertirla en un negocio fuerte.
Por qué esta conversación importa ahora
Lo que hace que NRGsurf merezca atención no es solo la empresa en sí, sino lo que simboliza en el mercado energético en general. Refleja una tendencia cada vez más visible: el valor se crea cada vez más mediante la inteligencia, la coordinación, la descentralización y la capacidad de conectar sectores que antes se trataban por separado.
Vertidos solares, IA, comunidades energéticas, restricciones de red, computación local y comportamiento de los consumidores ya no son temas aislados. Poco a poco se están convirtiendo en partes de una misma historia de infraestructura.
En ese sentido, NRGsurf no es una startup más de software energético. Es un ejemplo de cómo las empresas energéticas del futuro pueden llegar a ser realmente relevantes al combinar en un solo modelo la energía desperdiciada, la demanda flexible, el conocimiento del comportamiento y las necesidades de la infraestructura comercial.
Para mí, esta fue una de las principales conclusiones de la conversación. El potencial de escala no se limita a una geografía ni a un único uso. Si el modelo sigue desarrollándose en la dirección correcta, puede ser relevante para muchos mercados que afrontan los mismos problemas estructurales: infrautilización de la producción renovable, redes envejecidas, creciente demanda de computación y necesidad de soluciones más rápidas y distribuidas.
Mi conversación con Vera Phipps me recordó una vez más que algunas de las ideas más importantes de la energía actual nacen precisamente en la intersección de disciplinas. NRGsurf trabaja en la confluencia de la economía conductual de la energía, la gestión energética con IA, los sistemas de energía distribuida, el problema de los vertidos solares y el edge computing. Solo eso ya justifica seguir de cerca a la empresa.
Pero lo que hace esta historia aún más sólida es que la empresa ya ha ido más allá de la teoría. Ha recorrido el camino de la investigación a la implantación real, del concepto a los ingresos y de una base operativa europea a una estrategia de crecimiento internacional más amplia.
En palabras de Vera: «Entramos en un mercado donde el problema existe aquí y ahora, y nosotros también tenemos una solución aquí y ahora».
Por eso tanto la empresa como esta conversación merecen seguirse de cerca.
¿Va a entrar en un nuevo mercado energético?
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Sobre Vera Phipps
Vera Phipps es una directiva de finanzas y desarrollo de negocio con experiencia en inversiones financieras, desarrollo de empresas en fase inicial y crecimiento estratégico. Durante muchos años trabajó en California en la intersección entre emprendimiento y gestión financiera, lo que consolidó su interés por las energías renovables y la innovación. En NRGsurf dirige la entrada en el mercado estadounidense, la captación de fondos y las alianzas comerciales, y combina disciplina financiera, visión estratégica sobre modelos de negocio y un conocimiento práctico de lo que hace falta para llevar una empresa tecnológica a nuevos mercados.
Sobre the nech
the nech ayuda a empresas tecnológicas y de servicios del sector energético a entrar en mercados europeos con más claridad, un posicionamiento más sólido y menos riesgo de cometer errores costosos. Nuestro trabajo se centra en la estrategia de entrada en mercados, el desarrollo de negocio, el posicionamiento comercial, la búsqueda de socios y el apoyo práctico al crecimiento de empresas de energía, infraestructuras y sectores industriales afines. Acompañamos a clientes que necesitan conocimiento del mercado local, una dirección comercial más clara y un socio fiable capaz de ayudarles a convertir su ambición estratégica en resultados reales en el mercado.




